Una máquina  de dar 

A veces doy sin darme cuenta, sin suponerlo y sin siquiera quererlo, doy por que me nace  por que creo que nací así, como una máquina que tiene la capacidad de siempre profanar lugares, cosas y pensamientos y dar calma, dar sosiego , cobijo y esperanza y al dar cada parte de mi se va alejando y ya no soy yo, solo cuando el aire me tosa la cara, y mi vida pende de un hilo me doy cuenta que soy como la historia “El príncipe feliz”  doy para que se apaciguen  los demonios de los demás, doy alas para volar, doy consejos y formas de salir de los baches y me ocupo en preocuparme por los demás, pero y yo que fo encerrado, ensimismado en mis ideas, atrapado entre recuerdos vagos , que a los demás recomiendo dejar ir. 

En ocasiones doy sin pensar sin que sospechen que ya me he quedado sin nada y aun así sigo dando más de mi, a contracorriente de los número rojos en mi haber, cayendo tras levantar a otros, tras perdiendo en silencio cuando los demás celebran haber ganado, así soy yo, siempre doy de mi lo que más puedo dar… 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s